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Cartelería del edificio: campañas, prioridad y evidencia

La mayoría de los CMS de cartelería venden pantallas. El cliente termina con un usuario, una factura y un servidor que no habla con el resto del local.

WEKODA IoT vende otra cosa: el programa del sitio. Las TVs son dispositivos de la misma flota que las luces, los sensores y el IR. Marketing publica una campaña. Operaciones ve si llegó. El edificio decide qué gana el HDMI cuando hay conflicto.

Eso no es un editor mágico. Es operación.

El problema no era subir un video

Subir un MP4 y ponerlo en loop lo resuelve un pendrive. El costo aparece después: catorce TVs de la misma sala con precios distintos; la promo de agosto un lunes de septiembre; la nube del proveedor caída y el hall en negro; un incendio en el protocolo… y el jackpot sigue girando en HDMI.

Ahí no falta un lienzo. Falta criterio: a quién, cuándo, y qué pisa a qué.

Tres preguntas, tres piezas

Dónde

Grupo o etiqueta: Palermo, vidriera

Qué

Canal: la playlist de la campaña

Cuándo

Agenda: 09:00 / 12:00 / 22:00

Una campaña se arma una vez. Publicar empuja. Una TV nueva entra al grupo; el próximo publicar la cubre. No se tildan pantallas. Se opera un conjunto.

Quién gana la pantalla

En un local real hay más de un pedido al mismo HDMI: el menú del mediodía, un ajuste a mano, un jackpot, una evacuación. El CMS no deja eso al azar ni al último clic.

  • Corte a negro gana a todo.
  • Emergencia de sitio pisa campañas, jackpot y ajuste a mano.
  • Aviso del edificio (sensor, regla) pisa la programación habitual.
  • Publicación y agenda cubren el fondo del canal.

El ejemplo que se demuestra en piso: el jackpot entra; el incendio lo pisa; al bajar la evacuación, el jackpot vuelve. Marketing no pelea con seguridad. El panel muestra por qué esa TV está mostrando eso.

Evidencia, no promesa

Una campaña que no se puede auditar es publicidad. Una que deja rastro es operación: se envió, el player acusó, está reproduciendo. Diagnóstico de HDMI y versión del agente. Informe diario y CSV de lo que se vio.

El cliente de retail, hotel o casino no compra “se publicó”. Compra se vio.

El player sigue siendo un player

Detrás del televisor hay una Raspberry Pi y un reproductor. Recibe una lista de archivos y tiempos. No navega la web. No consulta el clima. No instala widgets. El cerebro está en el servidor del sitio. Si la WAN afloja, la caja sigue con lo último que acordó.

Las TVs no se tiran. HDMI estándar. Se deja de pagar el lock-in del SoC de la marca.

El mismo panel que el resto del local

La pantalla es un elemento de la sala, junto a luces y relés. Una regla del edificio puede poner un aviso en HDMI cuando un sensor cruza umbral. Cuando el CMS de la TV se apaga, se apaga el cartel. Cuando esta plataforma está, el local sigue siendo operable.

Qué no vendemos como hecho

No hay editor espacial de plantillas. No hay clima ni redes sociales dentro del televisor. La cola de aprobación entre marketing e IT es el siguiente paso de producto, no la demo de hoy.

Lo que sí está: campañas por grupo, prioridad en HDMI, emergencia, disparo desde el edificio, tablero de flota y proof-of-play. En LAN u on‑prem. Con la misma identidad que el resto de la flota.

No programamos televisiones. Programamos el sitio: un mensaje, un público, un horario, una prioridad — y la prueba de que estuvo en pantalla.